PSYCHE: AL SERVICIO DE LA VIRTUD
TRANSFORMACIÓN
DE LA FAMILIA, ESPERANZA DE LA SOCIEDAD
En la
temible incertidumbre de la vida se abre una luz de esperanza que nos
invita a vencer el miedo, la comodidad y el vacío existencial que
bloquea las más grandes potencialidades de nuestro ser,
dicha luz nos indica que es el momento de abrir
paso al ser y de autorevizarnos, porque una vida sin auto examen
continuo se convierte en una vida automática y sin sentido, que nos
hace esclavos de nuestras necesidades y placeres.
Es el
momento de que asumamos nuestro protagonismo y descubramos que no se
trata de culpar a otros de la desesperanza que estamos viviendo,
pero, se trata sí, de asumir con madurez y responsabilidad nuestra
vocación humana encaminada más a los valores que a los antivalores.
Se
trata también de dar una mirada al centro de nuestros hogares y
reconocer que todo parte de allí, de lo que somos y podemos llegar
a ser, de lo que proyectamos y enseñamos a nuestros hijos, del
tiempo que compartimos con ellos, porque hay un tiempo significativo
que no se puede revertir y que es necesario
invertir por encima de cualquier otro tiempo.
El
mensaje es muy claro, aquellas horas de juego, de fantasías, de
compartir y disfrute con nuestros hijos nos garantizaran una plenitud
de vida diferente, que será para ellos
motivo de transformación individual y para nosotros de satisfacción existencial.
Tenemos
que reconocer que este, es el reclamo interior de gran parte de
nuestros niños, niñas y adolescentes, que se ve reflejado en las
diversas problemáticas que aquejan nuestras instituciones educativas
e inclusive nuestra sociedad. Es hora de romper con la patología
intergeneracional y de asumir nuevos roles y patrones de crianza
fundamentados en la flexibilidad, el amor y sobretodo en el
reconocimiento de que nuestros hijos están llamados no ha repetir
modelos sino a transformarlos.
Es hora
de despertarnos del sueño de la indiferencia y de adentrarnos en el
amanecer de la conciencia individual, aquella que verdaderamente nos
permitirá crecer y desarrollarnos plenamente.
De esta
manera pasaremos de ser padres e hijos de la incertidumbre, a ser
padres e hijos de la esperanza.
Ps. Cristo
Antonio Barragán Zambrano
xtobarragán@gmail.com
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LA MENTE; DE LA EMOCIÓN Y LA RAZÓN, DEL PENSAR Y EL SENTIR Y DEL SER
Y EL ESTAR.
JODOROSKI
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