miércoles, 8 de mayo de 2013

 PSYCHE: AL SERVICIO DE LA VIRTUD

 

TRANSFORMACIÓN DE LA FAMILIA, ESPERANZA DE LA SOCIEDAD


En la temible incertidumbre de la vida se abre una luz de esperanza que nos invita a vencer el miedo, la comodidad y el vacío existencial que bloquea las más grandes potencialidades de nuestro ser, dicha luz nos indica que es el momento de abrir paso al ser y de autorevizarnos, porque una vida sin auto examen continuo se convierte en una vida automática y sin sentido, que nos hace esclavos de nuestras necesidades y placeres.

Es el momento de que asumamos nuestro protagonismo y descubramos que no se trata de culpar a otros de la desesperanza que estamos viviendo, pero, se trata sí, de asumir con madurez y responsabilidad nuestra vocación humana encaminada más a los valores que a los antivalores.

Se trata también de dar una mirada al centro de nuestros hogares y reconocer que todo parte de allí, de lo que somos y podemos llegar a ser, de lo que proyectamos y enseñamos a nuestros hijos, del tiempo que compartimos con ellos, porque hay un tiempo significativo que no se puede revertir y que es necesario invertir por encima de cualquier otro tiempo.

El mensaje es muy claro, aquellas horas de juego, de fantasías, de compartir y disfrute con nuestros hijos  nos garantizaran una plenitud de vida diferente, que será para ellos motivo de transformación individual y para nosotros de satisfacción existencial.

Tenemos que reconocer que este, es el reclamo interior de gran parte de nuestros niños, niñas y adolescentes, que se ve reflejado en las diversas problemáticas que aquejan nuestras instituciones educativas e inclusive nuestra sociedad. Es hora de romper con la patología intergeneracional y de asumir nuevos roles y patrones de crianza fundamentados en la flexibilidad, el amor y sobretodo en el reconocimiento de que nuestros hijos están llamados no ha repetir modelos sino a transformarlos.

Es hora de despertarnos del sueño de la indiferencia y de adentrarnos en el amanecer de la conciencia individual, aquella que verdaderamente nos permitirá crecer y desarrollarnos plenamente.

De esta manera pasaremos de ser padres e hijos de la incertidumbre, a ser padres e hijos de la esperanza.


Ps. Cristo Antonio Barragán Zambrano

xtobarragán@gmail.com

REALICEMOS EL MATRIMONIO DEL CUERPO Y LA MENTE; DE LA EMOCIÓN Y LA RAZÓN, DEL PENSAR Y EL SENTIR Y DEL SER Y EL ESTAR.

JODOROSKI



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